<!-- @page { size: 8.5in 11in; margin: 0.79in } H1 { margin-top: 0in; margin-bottom: 0in; page-break-after: auto } H1.western { font-family: "Times New Roman", serif; font-size: 12pt; font-weight: medium } H1.cjk { font-family: "DejaVu Sans"; font-size: 12pt; font-weight: medium } H1.ctl { font-family: "DejaVu Sans"; font-size: 12pt; font-weight: medium } P { margin-bottom: 0.08in } -->
En “la prodigiosa tarde de Baltazar,” (1962) Gabriel García Márquez cuenta la historia de Baltazar, y la jaula magnifica que se hizo, por el solicitación del hijo de rico Sr. Montiel. Un tema central es que la jaula debe valer mucho dinero porque es bella y único. Al principio Baltazar no lo entiende, y depende de su esposa, Ursula, para decidir cuanta cuesta la jaula. Durante toda la historia, el guarda la jaula para el niño, incluso cuando un doctor rico expresa mucho interés en obtenerla. En el fin Baltazar deja la jaula, el producto de varias semanas de trabajo, en la casa del niño sin compensación. Sin embargo, apenas de salir la casa, Baltazar miente a unas admiradores afuera, diciendo que si se recibió 70 pesos para la jaula. Tambien podemos ver el descuido de Baltazar con dinero en la ultima parte de la historia, cuando compra “una tanda para todos.”
En esta historia, la aversión por dinero y riqueza del bienintencionado Baltazar no resulta en los mejores intereses de él, su esposa, o su carrera. Considerando este problema personal, voy a discutir como Baltazar pisa en tensión social entre los ricos y los pobres, y como García Márquez usa esta protagonista para demonstar que los ricos mantienen poder sobre los pobres. Aunque Baltazar no le importa del dinero, cuando se da cuenta de la importancia a los otros pobres, crea la ilusión que ha hecho una victoria sobre los ricos. En su estado borracho, Baltazar la cree. In el fin de la historia, Baltazar esta dejado con la pérdida peor como se perdió unas semanas de trabajo, un objeto valuable, todo su dinero, sus zapatos, y su reloj.

